Hacer deporte atendiendo nuestras emociones

Hacer deporte atendiendo nuestras emociones

By Diego, 16 abril, 2015

Se sabe mucho de que las emociones pueden ser controladas y de esta forma evitar depresiones, ansiedades y otras dolencias. Una buena forma de empezar a controlar nuestras emociones es mediante nuestra rutina de entrenamiento. Para esto hay que estimular nuestro sistema nervioso en todos los sentidos. No es lo mismo salir a correr cuando hace mucho calor que cuando hace frío, o ir a correr al parque o sobre una cinta en el gimnasio. Todo influye de alguna forma en nuestro cerebro y de esa manera nos termina influyendo a nosotros.

Empecemos con los sentidos

Para estimular el oído no hay nada mejor que ir hacer nuestro entrenamiento a un lugar en contacto con la naturaleza, como puede ser la playa o un parque. Es cuestión de prestarle atención a los sonidos del medio ambiente, de hecho en cada estación del año los sonidos cambian debido a los pájaros e insectos, y esto no es cuestión solamente de la naturaleza, en la ciudad se pueden escuchar diferentes sonidos. También es importante lo que podamos escuchar desde nuestro interior, es decir nuestros pensamientos. Aprovecha este momento para escuchar tus pensamientos positivos y traer a tu mente recuerdos agradables.

Para el gusto podemos empezar antes del entrenamiento. Tomando consciencia de lo que estamos comiendo para que le dé más energía a nuestro cuerpo. Durante el entrenamiento podemos prestarle atención a cuando bebemos agua o alguna bebida energizante. Conectarse con ese momento, estar presente. También se puede notar cuando estamos entrenando de forma muy exigida, que necesitamos tragar más aire de lo normal, en ese momento podemos sentir diferentes sabores del entorno y de nosotros mismos.

El olfato es un sentido poco atendido, tal vez uno muy pocas veces se para a prestarle atención al olor del medio ambiente. En un parque uno puede disfrutar del aroma a plantas y verde, en la ciudad uno puede ser consciente del olor a polución.

Con lo que respecta al tacto, se puede estimular tocando diferentes superficies cuando hacemos flexiones, abdominales o cualquier rutina que nos haga poner en contacto con el suelo. Cuando quieras hacer algo que requiera una barra, para hacer algún tipo de flexión de los brazos, prueba haciéndola con una rama de un árbol fuerte. Esto es entrar en contacto con el entorno y aprovechar lo que la naturaleza nos ofrece.

El sentido de la vista está sobre estimulado todo el tiempo con publicidades y otras cosas que aportan la ciudad. Cuando salgas a entrenar mira el paisaje y descansa la mirada en el cielo. Date un tiempo para mirar lo hermoso que es este mundo.

Por ahí parecen cosas simples, pero haciendo todo esto nuestra mente empieza a conectarse cada día más con la naturaleza, creando una hermosa sensación de unión con el medio.

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