¿Te importa lo que piensan de tí? Así podrás evitarlo y seguir adelante

By Diego Chucarro, 24 septiembre, 2017

De qué forma hacer a fin de que no te importe lo que piensan el resto de ti. Este es un tema estructural, pues si verdaderamente consigues que no te afecte lo que piensan el resto de ti, te liberas de una de las restricciones más grandes para vivir la vida que verdaderamente quieres.

lo que piensan de ti

La mayor parte de las personas están considerablemente más pendientes de agradar a los otros y de cuidar su imagen a fin de que el resto no sean duros con ellos, mas sobre todo para ser admitidos y para ser queridos. Y en este camino de complacencia lo que hacen es quitar su visión del planeta, sus inclinaciones y sus deseos. Y al final esto se siente muy mal, por el hecho de que el resultado es la carencia de congruencia interior en tanto que hemos roto con la lealtad a nuestros valores y a nuestros gustos. Si estás encarando este inconveniente, prosigue leyendo a fin de que podamos valorar de qué manera mudar esa estructura mental que refrena tus pasiones y tus gustos por miedo a ser juzgado o bien a ser criticado fuertemente por tu ambiente.

La primera cosa que deseo decir es que este inconveniente es tan grave que a bastante gente le arruina la vida, y no exagero ni un poco. Uno de los arrepentimientos más recurrentes de las personas mayores es haberse amoldado demasiado a las creencias y las ideas del resto, y no haber hecho nada para cumplir con sus sueños. Es una cosa que verdaderamente carece de sentido, y no obstante la mayor parte de las personas cae en la trampa de pensar que es mejor quedarse mudo y proseguir la tendencia ya antes que ser víctima de las críticas.

Con lo que debemos darle una suma importancia a solventar este inconveniente en nuestras vidas. Pues verdaderamente puede determinar que seamos capaces o bien no de ser AUTÉNTICOS y de sentir auténtica satisfacción con los que somos y con lo que hacemos. Lo segundo que deseo hacer apreciar es que esta forma de ver la vida comienza desde muy temprano. La mayor parte de nosotros edificamos la imagen que tenemos de nosotros mismos desde la capacitación que nos dieron nuestros progenitores y nuestros familiares próximos. Y con eso comenzamos a nombrar el planeta y a delimitar lo que nos circunda y a nosotros mismos. Adoptamos su lenguaje y [nos hacemos] absolutamente dependientes de lo que otros nos afirmaron.

De ellos aprendemos los conceptos de bueno y lo malo, y si bien nos pueden haber dado estas enseñanzas con mucho amor, ciertas nos hacen daño por que nos hacen opinar que el planeta es de una forma concreta. Nos hace internalizar que esas recias reglas son la versión última de la realidad.

Entonces ¿qué podemos hacer? Primeramente comprender que el indicador de nuestro valor no procede de elementos externos ni de otras personas. Procede de nosotros mismos. Nos hemos habituado a tener que oír encomios para sentirnos bien. Precisamos que otros validen nuestras acciones para sentir que verdaderamente merece la pena seguir con el camino que hemos escogido.

Mas… ¿de qué nos sirve la aprobación de otros si el camino que tomamos no nos llena de dicha, de satisfacción, de totalidad? Entonces lo que debemos hacer es tomarnos el tiempo de sentir. Mira muy adentro y con total honradez… Valora… ¿De qué forma te hacen sentir tus acciones? ¿Desganado, aburrido, culpable, colérico, triste? O bien por el contrario: Encantado, alegre, aliviado, dichoso, enamorado. Esa es la sensación que debes buscar para tomar tus resoluciones vitales.

Seguidamente debemos internalizar que no podemos complacerle al mundo entero. Si te riges por la Reglas Mutilantes o bien si te dejas llevar por tu voz interior (lo que siempre y en toda circunstancia te voy a aconsejar), SIEMPRE habrá alguien que estará en disconformodidad con cuanto hagas. Siempre y en todo momento habrá alguien presto a criticar. Siempre y en todo momento habrá alguien que crea que eres orate, imbécil o bien malo.

Esos son los 3 títulos más habituales. Entonces si igual esto ocurrirá de cualquier forma, ¿por qué razón no hacer aquello que verdaderamente repiquetea con tu voz interior y te hace feliz a ti? Vivir tratando de agradar las demandas de otros es cancelar por completo tu poder autor, es silenciar tu esencia más onda. Y si bien siempre y en todo momento va a haber alguien que halle algo que criticar, asimismo va a haber siempre y en todo momento alguien a quien le parezcas alucinante, refulgente y excelente. Y esas son las energías de las que te debes rodear.

Tercero. No pierdas de vista que el trato del resto personas cara ti, en general tiene poco que ver contigo y mucho que ver con ellos mismos. Me explico. Si alguien decide desollarte con crueldad y malévola en vez de hacerte una crítica edificante, debes comprender que esa forma irascible y violenta de enfrentar a el resto es un inconveniente de esa persona, no tuyo.

Esa reacción no es sobre ti, sino más bien sobre algún aspecto de ellos mismos que ignoras. Entonces, si vas a fijarte en la opinión del alguien más para conseguir una mejor visión estratégica de tu vida o bien para redondear una idea, eso está perfecto. Únicamente cerciórate de que sea alguien que respete tu visión, le interese tu bienestar y no estará tratando de mudarte.

Que sea alguien que te dé ese retroalimentación que deseas desde el amor, desde el cariño, desde la empatía. Para cerrar no me queda más que decirles que SIEMPRE escuchen su voz interior, esa es la mejor retroalimentación que puedan tener y la mejor guía para una vida con congruencia, con sentido y lo más esencial, con corazón. Ahora me agradaría saber sobre ti: Deseo que imagines un planeta en el que absolutamente nadie tiene nada que opinar sobre ti. Estás solo y eres solo posibilidades. Tu auténtico ser te solicita que te expreses y que edifiques algo. Cuando piensas en eso sientes una sensación de satisfacción y de libertad interior. Eres todo amor cara ti y cara lo que te circunda. ¿Qué haces? ¿Qué edificas? ¿A qué juegas?

Espero tus comentarios.

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